Verónica Altamirano. En el periodismo existe una antigua,
prolongada y profunda visión de las audiencias como meros receptores pasivos de
un mensaje. De acuerdo con esta interpretación de la realidad, los lectores,
espectadores y oyentes serian simples consumidores de un producto que llega a
sus ojos y oídos listo para ser engullido, sin ningún tipo posible de implicación
o intervención de su parte. Por usar una metáfora visual, en este modelo las
audiencias se ubican como el punto final de una cadena de transmisión unidireccional.
No obstante, esta visión no es del todo certera puesto que siempre ha existido
una intención por parte de los lectores de integrarse en el proceso de producción
informativa. Cabe citar el ejemplo de las secciones de cartas al director, omnipresentes
en la prensa casi desde su nacimiento. Sin embargo, estas secciones suponen una
muestra reducida de la importancia y la autonomía concedida por los medios
tradicionales por parte de sus seguidores. Por un lado, el espacio dedicado a
este tipo de contenido solía ser mínimo y restringido a lugares secundarios del
periódico y (lo que quizáś sea más importante) el propio medio retenía el
control editorial, puesto que solo se publicaban aquellos mensajes del publico
seleccionados y autorizados por los responsables del periódico. Así́, en el
caso de que llegasen voces de la audiencia que no coincidían con el statu quo o
disentían de la línea oficial marcada por la propia cabecera, estas eran
simplemente excluidas o ignoradas (Ananny, 2014). La participación de la
audiencia continuó siendo un elemento secundario dentro del proceso de comunicación
de masas hasta la llegada de las tecnologías digitales. Concretamente, las
audiencias se integran en la dinámica de producción de contenidos gracias a la implantación
y el desarrollo de la llamada web 2.0 y las tecnologías móviles (Rosales,
2013).
miércoles, 28 de julio de 2021
Periodismo de datos y la apertura de datos gubernamentales. Consideraciones para una agenda de trabajo
Francisco J Pesante-González. Escrito basado en la
presentación ofrecida en el Congreso Nacional de Comunicación 2017. Dirigido a
definir e identificar las características de algunos proyectos periodísticos
dentro de la modalidad de periodismo de datos; orientar sobre los avances en la
disponibilidad de datos gubernamentales como fuentes de noticias o para el
periodismo investigativo; e informar sobre medios para la formación, el
análisis y divulgación de periodismo de datos.
***
Telesur como un Estado-nación: reflexiones sobre el imperialismo mediático
Noah
Zweig, Universidad de las Américas.
Noah
Zweig, Universidad de las Américas. Para implementar la iniciativa de Telesur, el Estado
Bolivariano ha utilizado una retórica anti-imperialista romántica en un momento
en que el mundo se caracteriza tanto por la existencia de un conjunto
heterodoxo de actores políticos, como por la disminución de la hegemonía
estadounidense. Desde el punto de vista académico, el mayor aporte de Telesur
ha sido una reconfiguración del contexto mediático, enmarcada en las vicisitudes
de los desequilibrios globales y cambiantes de los bloqueos de poder. La tesis
del imperialismo mediático se encuentra todavía en boga en algunos círculos
académicos y políticos. Sin duda, el norte mundial todavía mantiene un control
considerable sobre la producción y distribución de imágenes e información; casi
tres décadas después de la Guerra Fría pueden discernirse cada vez más los
efectos de un sistema de medios de comunicación multipolar. Dicho sistema se
caracteriza por una multiplicidad vertiginosa de flujos entre y al interior de
las regiones, con la influencia creciente de China –como superpotencia
emergente– en los mercados de medios de comunicación. Para desafiar la
hegemonía mediática, ya sea la occidental o la china, los medios anti-hegemónicos
como Telesur, Al Jazeera e HispanTV, deberían forjar alianzas con nuevos
actores. Tales medios de comunicación, según se explicará en esta presentación,
tienden a difuminar las relaciones establecidas entre la comunicación y el
Estado-nación.
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Medios de comunicación y redes sociales: entre el conflicto, la (in)dependencia y la cooperación
Raúl Magallón, docente.
Raúl Magallón, Cuadernos de Periodistas. El cíclico debate sobre si el periodismo
está en crisis convive en la actualidad con otro sobre si lo que está en
cuestión y debe ser objeto de análisis es su papel protagonista en esta nueva
esfera pública digital y el tipo de relación que debe tener con las nuevas
formas y formatos de comunicación. Durante la última década, pudimos vislumbrar
cómo los medios de comunicación y los actores políticos tradicionales habían
dejado de tener el monopolio de la agenda pública y social, así como la
capacidad para orientar y canalizar de forma unidireccional las conversaciones
de lo público.
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martes, 27 de julio de 2021
El periodismo y la comunicación se reinventan con la crisis sanitaria
Fundación Gabo. Fotografía: Engin_Akyurt en Pixabay. Usada bajo licencia
Creative Commons.
Theconversation. El reciente tsunami que ha supuesto a nivel planetario la
pandemia de la Covid-19 deja tras de sí cambios irreversibles que marcan un
antes y un después en la sociedad del siglo XXI. La acción súbita, letal e
intensiva de este minúsculo virus ha superado los trágicos efectos de la crisis
económica de 2008 o la Gran Depresión de 1929, y su impronta social nos sitúa
ante un escenario cuyas consecuencias aún no somos capaces de atisbar. Muchos son
los sectores que han visto frenadas en seco sus inversiones con derivaciones
que trascienden las pérdidas millonarias o los despidos masivos, aún reprimidos
gracias a los expedientes temporales de regulación de empleo. Destacan la
hostelería y el turismo, el transporte, el comercio minorista, la construcción
o la industria.
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El humor y la sátira: Periodismo satírico en Internet, una visión hacia Ecuador
Marco Iván Sánchez Peña, estudiante doctoral de Investigación Aplicada en Medios
de Comunicación en Universidad Carlos III de Madrid.
Academia. El humor interviene en el ámbito social a
través de las industrias mediáticas tradicionales y las que están surgiendo en
Internet. Abordar esta premisa es la intención de este estudio, y reconocer que
esta forma discursiva está vinculada con la cultura popular. Se toma en cuenta
que el humor y la risa son claves para entender una parte de la cultura de los
grupos humanos y que son los medios de comunicación los que han perdido
atractivo frente a las nuevas audiencias. Sitios web y fanpages están operando
mediante productos comunicacionales lejanos de los géneros periodísticos
tradicionales creando sátira política que se establece como una renovada forma
de satirizar en redes sociales.
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¿Seremos Perú?
Marcelo Falak.
Por Marcelo Falak, Letra. Ni Venezuela ni Nicaragua ni Haití. El nuevo guion
continental del fraude y el condicionamiento de la democracia. De Trump a
Fujimori, de Bolsonaro a Macri.
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