lunes, 26 de enero de 2026

El ocaso de las instituciones periodísticas en Ecuador


Roque Rivas Zambrano, editor de Solo Periodismo. Cuando era profesor en la Facultad de Comunicación de la Universidad Central, mi discurso hacia los estudiantes era casi un mantra: el periodismo se defiende en colectivo. Todo el tiempo motivaba a mis alumnos a inscribirse en el Colegio de Periodistas de Pichincha (CPP) y en la Unión Nacional de Periodistas (UNP) porque entonces eran trincheras de libertad; espacios donde el debate sobre la ética era prioridad, donde las becas impulsaban el rigor y donde se protegía al reportero frente a los abusos del poder. Esa institucionalidad que yo conocí y premié por su valentía hoy es una sombra: un aparato arrodillado que parece haber canjeado su coraje por una silla cómoda junto al gobierno de turno.

La crisis de estos gremios no es solo de supervivencia, es de dignidad. Resulta alarmante el silencio selectivo de una dirigencia que se pronuncia en contra de las manifestaciones de los sectores sociales, pero calla ante la represión estatal. Esa falta de fibra humana y profesional quedó expuesta en su nula respuesta ante tragedias como la de los niños de las Malvinas; un vacío que delata una preocupante desconexión con la realidad del país y una complicidad tácita con el mando oficial.

Esa decadencia es también técnica y generacional. Mientras el oficio se reinventa con Inteligencia Artificial y nuevas narrativas, estas instituciones se estancan en una oferta formativa anacrónica. Es penoso observar sus comunicados con logos pixelados y diseños precarios que son el síntoma visual de una gestión que no entiende los tiempos modernos. Si no pueden proyectar una imagen profesional acorde a lo que demanda el contexto actual, ¿cómo pretenden liderar el debate sobre el futuro de la comunicación? Han convertido sus canales de contacto en un obituario perpetuo, mostrando más eficiencia en gestionar notas luctuosas que en defender la vida, el salario y la seguridad de sus miembros vivos.

Lo más grave es la pérdida de la pluralidad. Han mutado en altavoces de una sola postura política de derecha, traicionando la diversidad de voces que debe amparar un gremio serio. Como periodista y docente, no puedo ser cómplice de entidades que han renunciado a su esencia de contrapoder para convertirse en clubes de recuerdos.

Es imperativo que estas instituciones realicen una autocrítica profunda y honesta. No se trata de cambiar un nombre o hacer más eventos sino de ejecutar una reinvención estructural que devuelva el propósito a sus filas. O reaccionan y recuperan su autonomía frente al poder, o terminarán por apagar la luz de un oficio que hoy, con justa razón, ya no los reconoce.

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Universidad lidera investigación global que redefine cómo se ejerce el periodismo en el mundo


Erika Schubert, https://www.pucv.cl/. El proyecto Journalistic Role Performance es una iniciativa transnacional liderada desde Chile por la académica de la Escuela de Periodismo, Claudia Mellado, cuyo objetivo es analizar de manera sistemática cómo los distintos modelos y narrativas periodísticas se materializan en las noticias en diversos contextos organizacionales, institucionales y nacionales.

Iniciado en 2013, el estudio involucra actualmente a 126 académicos internacionales, cerca de 100 estudiantes de pregrado, magíster y doctorado, y se desarrolla en 59 países, abarcando una amplia diversidad de sistemas mediáticos y culturas periodística. 

La investigación aborda una de las tensiones centrales del periodismo contemporáneo: la brecha entre los ideales profesionales y las prácticas reales que se observan en el contenido informativo. Su impacto se manifiesta tanto en ámbito académico –con numerosas publicaciones en revistas de alto impacto– como en su relevancia social, al contribuir a una mejor comprensión del rol que cumple el periodismo en las democracias actuales.

“Esta investigación es clave porque el periodismo sigue siendo una de las principales ventanas de información para la ciudadanía y un actor central en la construcción del debate público. En un escenario marcado por la desconfianza hacia las instituciones y medios, el proyecto busca comprender cómo el periodismo se legitima –o pierde legitimidad– a través de sus prácticas concretas, es decir, a partir de lo que efectivamente hacen los medios en sus noticias. Entender ese proceso es fundamental para resguardar la calidad y la función democrática de la información”, señaló Claudia Mellado.

La académica agregó que uno de los principales aportes del proyecto es visibilizar la pluralidad de periodismos que existen en el mundo, mostrando cómo la profesión se adapta, se transforma y evoluciona en función de contextos históricos, políticos y culturales específicos.

“Se trata de un proyecto disruptivo, porque avanza teórica y metodológicamente en conectar mejor la teoría del periodismo con la diversidad real de los sistemas de medios contemporáneos, y no sólo con modelos normativos idealizados”, afirmó.

Conocimiento desde Chile para el mundo

El proyecto JRP se ha desarrollado en fases de larga duración, denominadas “olas”, que combinan trabajo de campo, análisis comparado y producción científica.

La Primera Ola (2013-2018) fue considerada un estudio piloto, incluyó 18 países y se centró en la prensa escrita, debido a su mayor accesibilidad metodológica. Durante la Segunda Ola, finalizada en 2024, se institucionalizó el estudio y se amplió el análisis a todas las plataformas mediáticas y a distintos tipos de noticias, incorporando 37 países y una muestra más robusta y diversa.

La Tercera Ola, en tanto, se inició el pasado el 12 de enero, reúne a 59 países y 86 universidades, abarcando América Latina, Norteamérica, Europa, África, Asia y Oceanía, e incorporando nuevos ejes temáticos como la Inteligencia Artificial en el periodismo, el fact-checking y el periodismo de soluciones.

En esta tercera fase, la PUCV es responsable del diseño metodológico, la dirección científica y la coordinación general del estudio, consolidándose como un hub global de ciencia colaborativa, único en América Latina.

“No es habitual que investigaciones de esta magnitud sean lideradas desde el sur global, y menos aún, desde América Latina. Este proyecto representa una circulación internacional del conocimiento producido en Chile y posiciona a la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso como un referente de alta visibilidad en la investigación en comunicación y periodismo a nivel global”, destacó Mellado.

Principales hallazgos

Los resultados acumulados de la Primera y la Segunda Ola muestran que no existe un modelo único ni dominante de periodismo a nivel mundial. Más allá de los roles idealizados, el periodismo contemporáneo combina funciones de vigilancia del poder, información, servicio a la ciudadanía y entretenimiento.

“Encontramos, por ejemplo, que una mayor autonomía profesional no siempre se traduce en una mayor presencia o voz periodística en las noticias, y que su ausencia tampoco implica necesariamente pasividad. Asimismo, el infoentretenimiento no es intrínsecamente negativo: puede articularse con el rol cívico y contribuir a la democracia cuando se desarrolla de manera responsable y contextualizada. También observamos que los medios combinan distintos roles de forma simultánea, y que la vigilancia del poder convive con funciones de servicio, cercanía con las audiencias y, en algunos casos, apoyo a actores institucionales, lo que da cuenta de un ejercicio del periodismo más híbrido y complejo de lo que suelen asumir los modelos normativos”, agregó la académica.

De cara al futuro, la investigación se proyecta como el estudio comparativo más ambicioso sobre prácticas periodísticas a escala global, combinando continuidad metodológica con innovación temática, en un escenario marcado por los cambios tecnológicos, la transformación de las audiencias y los desafíos a la credibilidad de los medios.


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Con la participación de 86 universidades provenientes de 59 países, el proyecto Journalistic Role Performance (JRP) se considera como una de las dos investigaciones más grandes a nivel internacional en su área, posicionando a la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso como un referente global en estudios sobre periodismo.

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Charo Sádaba: 'Estar bien informado cuesta esfuerzo, tiempo y dinero'

 
Charo Sádaba, decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra.

Marisa Lacabe, https://www.ondacero.es/. Hoy en Onda Cero hemos podido compartir unos minutos con la decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, Charo Sádaba, para reflexionar sobre el momento actual del periodismo y la comunicación, un contexto complejo pero lleno de oportunidades. Frente a los discursos pesimistas, Sádaba defiende que vivimos “tiempos para valientes”, en los que más que nunca la sociedad necesita buena información y buenos comunicadores. Aunque reconoce que no son tiempos fáciles, subraya que los retos actuales hacen del periodismo una profesión especialmente relevante y necesaria. Uno de los grandes problemas que señala es el dominio de la velocidad y de los mensajes breves, especialmente en redes sociales. Cada vez es más frecuente que los ciudadanos se queden únicamente en el titular, sin profundizar en el contenido ni en el contexto de las noticias. Esta falta de atención sostenida afecta a la calidad de la información y a la capacidad de la sociedad para tomar decisiones fundamentadas. Ante ello, Sádaba insiste en la responsabilidad del sector periodístico de trasladar un mensaje claro: "estar bien informado requiere esfuerzo, tiempo y también dinero".


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Periodismo, lecciones del pasado

 
El periodista Seymour Hersh en una imagen de 2009. | Wikimedia.

Juan Carlos Laviana, https://theobjective.com/. Coinciden en Netflix dos muy interesantes películas documentales sobre otros tantos casos de éxito de la prensa. Por un lado, The New Yorker cumple cien años (Marshall Curry, 2025), un recorrido por la historia y la forma de trabajar de la emblemática revista. Y, por otro, Cover-Up: Un periodista en las trincheras (Mark Obenhaus y Laura Poitras, 2025), sobre Seymour Hersh, leyenda viva, a sus 88 años, del periodismo de investigación de las últimas décadas del siglo pasado y las que llevamos de este.


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