sábado, 18 de abril de 2026

'Fui a vivir a la calle y sentí paz': el niño que cenaba té con chizitos, sufrió violencia doméstica y se convirtió en periodista

 
Alejandro Pueblas: "Siempre supe: que iba a trabajar en la tele".

Tatiana Schapiro, Infobae. Alejandro Pueblas viste saco y corbata. Luce camisas y camperas. Trabaja en televisión. Tiene su propio canal de streaming. Es periodista y conductor en América y A24. Pero lo que aparece en cámara es solo la superficie de quién es, de quién fue, de qué vida tuvo, de qué hizo con lo que le tocó. En la lotería de la vida, salió sorteado para nacer en Villa Elisa hace 38 años, hijo de un padre que lo abandonó en la infancia y de quien solo conserva el recuerdo de cuando lo golpeaba con una manguera, hija de una mujer que falleció cuando tenía nueve años, hermano de un hermano que le pegaba, cuñado de una cuñada que abusaba de él por las noches.


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Víctor Bautista: 'El periodista que no entienda la IA estará ciego, pero el que no entienda la ética estará desnudo'

 
Víctor Bautista: "El periodista que no entienda la IA estará ciego, pero el que no entienda la ética estará desnudo".

https://noticiassin.com/. El periodista y consultor estratégico Víctor Bautista advirtió este miércoles que la inteligencia artificial (IA) generativa ha redistribuido el poder narrativo en los medios de comunicación y que los periodistas que no dominen esa tecnología "estarán ciegos", aunque quienes la usen sin marco ético "estarán desnudos". Bautista, CEO de Mediáticos Consultores en Comunicación, intervino como conferencista en el III Congreso de Medios Digitales y Redes Sociales organizado por la Fundación del Círculo de Medios Digitales y Redes Sociales (FUCIMDRES), celebrado en Santo Domingo bajo el lema "Transformando la narrativa informativa con inteligencia artificial".


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Gabriel García Márquez: el periodista que nunca dejó de mirar

 
Gabriel García Márquez firmando autógrafos. Foto en dominio público vía Wikimedia Commons.

Adán Fulgor, Tiempos de San Diego. El 17 de abril se conmemora un año más de la muerte del escritor colombiano Gabriel García Márquez, premio Nóbel de Literatura y autor de Cien años de soledad, uno de los libros más influyentes de la literatura latinoamericana. "El periodismo es el género más importante de la literatura contemporánea. No hay nada que se le parezca en cuanto a frescura, veracidad y belleza". Gabriel García Márquez dijo esto en 1981, en una entrevista para Playboy. Ya había publicado Cien años de soledad. Ya era un mito. Pero seguía pensando como el corresponsal que a los veintitrés años se subió a un avión para cubrir el terremoto de Chile. Llegó antes que el ejército. No tenía credenciales, no tenía un medio donde publicar, no tenía nada. Solo una libreta y la convicción de que la historia no la cuentan los que llegan tarde.


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Del viejo periodismo al nuevo

Santiago Villa, columna de El Espectador.

El Espectador. “El viejo periodismo ha muerto y aún no ha nacido el nuevo”, se titula una mesa redonda organizada por el movimiento cultural La Casa de los Libros, y en los que participarán veteranas profesionales del “viejo periodismo”, que participan además de la transición hacia un “nuevo periodismo”, y un exponente del “nuevo periodismo”.

 Para saldar el problema de definiciones, digamos que el “viejo periodismo” es el periodismo que se publica en periódicos físicos y revistas, o sale al aire en televisión y radio, que depende de procesos editoriales piramidales, en los que un consejo de redacción y grupo de editores hace de filtro para el trabajo de los reporteros, con el director como timonel del bote, y generalmente dueño de la última palabra con respecto a su rumbo. Al “viejo periodismo”, además, casi siempre lo financian familias adineradas o grupos empresariales.

Creo que el “viejo periodismo” tiene un enorme valor, y en otra columna podría argumentar por qué el debilitamiento de las democracias en el mundo es en parte consecuencia de la crisis del “viejo periodismo”. Sin embargo, estamos ante una práctica que, por motivos tecnológicos, financieros y de captación de audiencia, lleva más de dos décadas en crisis.

No puedo hablar por los panelistas del evento que tendrá lugar el 24 de abril, pero que no haya nacido un “nuevo periodismo” se debe más a motivos de poca financiación y de nuevo, captación de audiencia, que a falta de invención. Esta afirmación podría matizarse, para argumentar que la audiencia podría captarse mejor por un periodismo que innovara más en su forma, pero para el espacio que nos queda, llamemos la atención sobre el “nuevo periodismo” de alta calidad, accesible a cualquiera que entre a la página web que lo alberga.

Durante la última década ha surgido un dinámico periodismo que viró hacia salas de redacción pequeñas, con publicación en línea, financiada en buena parte con subvenciones de organizaciones internacionales, y que ha marcado la línea del periodismo investigativo durante los últimos años. Pienso en El Centro Latinoamericano de Investigación Periodística, en Cuestión Pública y Vorágine, por nombrar sólo a tres de los tantos que podrían componer esta lista.

Otros periodistas escogen caminos un poco más íntimos y de conexión directa, de individuo a individuo, con su audiencia. Hay una generación de periodistas formados en las técnicas del viejo periodismo que, por limitaciones del mercado laboral y de las exigencias de tiempo y dinero que involucra, por ejemplo, iniciar una familia, busca espacio propio.

Se pueden encontrar ejemplos recientes de esta exploración principalmente en la red social Substack, que se ha convertido en la plataforma para albergar, y en el mejor de los casos, sostener económicamente a propuestas individuales. Similar a lo que antes era un blog, Substack les permite a los periodistas establecer relaciones directas con la audiencia al tiempo que publican contenido escrito a un ritmo, estilo y extensión que les permita el contexto individual de sus vidas.

El Substack de Verónica Ucrós Aldana, quien ha publicado en los principales medios colombianos del “viejo periodismo”, comenzó hace dos meses y es un espacio de publicación con tiempos pausados, una vez al mes, para textos y videos masticados, pulidos y de alta relevancia periodística.

La primera publicación de Ucrós, en febrero, exploró con agudeza y con una atención que no he visto en ninguna otra publicación, la situación actual del hijo de Nicolás Maduro tras la captura de su padre. Su segunda publicación, en marzo, es una entrevista con Luisa Fernanda Isaza, abogada de libertad de expresión que trabajó en la Fundación para la Libertad de Prensa y que también tiene su propio Substack. La tercera entrega de Ucrós saldrá en los próximos días. Hay que estar atentos.


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Cuando el periodismo se queda sin suelo

César Ricaurte, Fundamedios.

La Hora. Esta semana, Fundamedios publicó un informe con un título exacto para el momento ecuatoriano: “Entre la intemperie y la captura”. No describe una simple transición tecnológica de los medios, sino algo más grave: el deterioro de las condiciones materiales, profesionales y democráticas que hacen posible el periodismo. El informe fue difundido el 14 de abril de 2026 y su tesis central merece ser tomada en serio: en Ecuador no solo están cambiando los soportes; se está degradando el ecosistema que permite informar con libertad. Durante años se habló de la “transformación digital” con un tono casi optimista: adaptación, convergencia, nuevas audiencias, innovación. Esa prosa fue útil para maquillar la caída. Lo que ha ocurrido en realidad se parece menos a una modernización y más a una pérdida sostenida de músculo profesional, financiero y territorial. El viejo modelo de negocio se resquebrajó, las plataformas capturaron atención e ingresos, y los medios quedaron con menos recursos, más urgencia y menos margen para sostener redacciones robustas.


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