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Laboratorio de Periodismo. La supervisión humana continúa siendo el principal recurso utilizado por los medios para controlar los riesgos de la inteligencia artificial, pero algunas redacciones empiezan a comprobar que confiar únicamente en periodistas y editores para detectar errores puede resultar insuficiente a medida que aumenta el volumen de contenidos generados o procesados mediante estas herramientas. Un análisis publicado por el Reuters Institute for the Study of Journalism, elaborado por Ramaa Sharma a partir de entrevistas con 20 responsables de medios, especialistas y académicos de 13 países, muestra que varias organizaciones están trasladando progresivamente la gobernanza de la IA desde las guías de uso hacia el propio diseño de sus sistemas y flujos de trabajo. Los medios se encuentran todavía en fases muy diferentes de adopción. Algunos permiten que los periodistas utilicen herramientas como ChatGPT sin políticas específicas, mientras otros han creado principios internos, comités interdepartamentales y sistemas de supervisión humana. Organizaciones de mayor tamaño, como la BBC, YLE o Czech Television, han creado además puestos y equipos específicamente dedicados a la denominada inteligencia artificial responsable. La tendencia más avanzada consiste en incorporar los controles directamente dentro de la infraestructura tecnológica y editorial.
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