sábado, 19 de septiembre de 2026

Hacer periodismo hoy: el desafío de contar la verdad cuando el poder se incomoda

 
 Javier Lafuente, subdirector de El País; Julie Turkewitz, jefe de la corresponsalía de la Región Andina de The New York Times y Diana Calderón.

Lady Umaña Baquero,https://caracol.com.co/. El panel ‘Democracia, periodismo y libertad de prensa en las Américas’ del Festival de las Ideas reunió a Javier Lafuente, subdirector de El Pais y a Julie Turkewitz, jefa de la corresponsalía de la Región Andina de The New York Times, bajo la moderación de Diana Calderón. Durante el encuentro, se analizó un panorama regional marcado por el incremento de la hostilidad, la impunidad y la urgencia de redefinir el ejercicio informativo. La tensión entre el poder y los medios de comunicación no es un fenómeno reciente; sin embargo, las dinámicas de ataque han cambiado significativamente. La hostilidad ya no proviene exclusivamente del poder político, sino también de las propias audiencias a través de modelos polarizantes.

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Hace 12 años murió Mónica Nieto Ronquillo

Mónica Nieto Roquillo, docente y periodista ecuatoriana.

Walteriñho Ec, Facebook. Un día como hoy, hace 12 años años, falleció Mónica Nieto Ronquillo, apreciada amiga y compañera de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Guayaquil.

Fue el 19 de septiembre del 2014, cuando Mónica, agobiada por una grave enfermedad, dejó de existir para acudir al llamado de nuestro señor Jesucristo, dejando a familiares, amigos y compañeros sumidos en una profunda tristeza.

Monica Nieto Ronquillo, fue Licenciada en Ciencias de la Comunicación Social y Magister en Comunicación y Desarrollo, una apreciada colaboradora de la Secretaría de la FACSO que entró a laborar cuando estábamos en el Instituto Coello.
 
También incursionó en la docencia en los actuales predios.

La conocí cuando laboraba en el diario El Universo, desde allí hicimos una gran amistad.

En los años 80, éramos el uno para el otro y todos coincidíamos en ayudar al compañero en desgracia, pero lamentablemente el celo, el egoísmo y la hipocresía están a la orden del día.
 
Siempre debió imperar la solidaridad pero… después de la muerte de Coquín, todo cambió en la FACSO.

Mónica es otra compañera que contribuyó al engrandecimiento de esta Unidad Académica, pues todos los que murieron o nos jubilamos, docentes, empleados, guardianes y trabajadores, contratados o de nombramiento, de alguna manera colaboramos con el progreso de esta Facultad y no solo hay que rendirle pleitesía a los que la fundaron o dirigían esta institución en aquel entonces.

Reiteramos nuestro sentimiento de pesar a sus hijos, su mami, su hermana Carmita y demás familiares.

Mónica descansa en paz, a la diestra de nuestro señor Jesucristo.

¡Hasta pronto amiga!