lunes, 7 de septiembre de 2026

Agosto: Dos periodistas dejan sus espacios tras presiones gubernamentales en Ecuador

Gisella Bayona, periodista ecuatoriana.

https://periodistassincadenas.org/. La Fundación Periodistas Sin Cadenas (FPSC) cerró agosto con 20 agresiones a medios y periodistas en el país; la mayoría de los casos se concentraron en Pichincha. El 40% estuvieron dirigidos hacia los medios, un 30% hacia mujeres periodistas y un 30% hacia hombres.


El primer caso ocurrió el pasado 12 de agosto, cuando el periodista Roberto Aguilar fue separado de Expreso. Días más tarde, confirmó públicamente que esto respondió a presiones gubernamentales para que anunciantes no pauten en el medio de comunicación.

Coincidencialmente, ese mismo día, Aguilar, uno de los cronistas políticos más destacados y críticos del Ecuador, publicó su última columna de opinión en la que cuestionó un video del secretario de la Administración Pública, José Julio Neira. Aguilar cree que ese fue el detonante de su salida.

Tan solo once días más tarde, el 28 de agosto, una de las periodistas más reconocidas del país, Gisella Bayona, fue víctima de una campaña de desprestigio en redes sociales por plataformas digitales de desinformación, afines al gobierno de Daniel Noboa, especialmente La Data.

Los ataques se iniciaron después de que el Presidente afirmara en una entrevista que existen periodistas que todos los días insultan al Gobierno y que son proveedores del sistema de salud ecuatoriano. “¿Cómo puedes salir a criticar si eres proveedora de salud del sistema ecuatoriano y al mismo tiempo tu pareja está en todas las mafias eléctricas desde hace 15 años y está involucrada como testaferro de (Jorge) Glas?”.

Aunque Noboa no se refirió explícitamente a Bayona, las publicaciones de las distintas plataformas digitales la acusaron directamente de supuesta falta de ética, corrupción y conflictos de interés. El 2 de septiembre, Bayona, quien ha cuestionado públicamente la gestión del mandatario y las deficiencias en el sistema de salud ecuatoriano, anunció su retiro del periodismo. “En los últimos días, por mis cuestionamientos periodísticos, no solamente se me ha atacado a mí, se ha atacado y difamado a mi familia con acusaciones sin sustento. Yo puedo asumir el costo de mis cuestionamientos; mi familia no. Ellos no eligieron ser periodistas, no tienen por qué pagar las consecuencias de que yo cuestione al poder”, aseguró.

El bloqueo informativo y el desprestigio lideran las agresiones

En agosto, la FPSC levantó cinco bloqueos informativos. De esta cifra, tres casos tienen relación con las elecciones seccionales que se desarrollarán el próximo 29 de noviembre. En los tres casos, representantes del Consejo Nacional Electoral (CNE), el Gobierno Nacional y el partido oficialista Acción Democrática Nacional (ADN) se negaron a conceder entrevistas pese a las reiteradas peticiones realizadas por los periodistas.

Los casos de desprestigio suman cuatro, dos dirigidos hacia medios de comunicación y dos en contra de periodistas. Los responsables de estos ataques fueron plataformas de desinformación y representantes del poder ejecutivo.


***

En defensa del periodismo narrativo

Leornardo Toledo.

Leonardo Toledo Garibaldi, https://www.diario-red.com/. A mi me gusta mucho el periodismo narrativo. Me gusta leer notas, entrevistas y reportajes que no solamente reportan los hechos o transcriben el boletín, sino en los que sus autores o autoras hacen un esfuerzo por transmitir emociones y sentimientos del suceso. Me habría gustado mucho estar vivo en 1965 y leer “In Cold Blood” recién salida de la imprenta. Aunque también podría ser nueve años antes, cuando Rodolfo Walsh publicó la más periodística de sus versiones de “Operación Masacre”. Me gusta que los recursos literarios ayuden a llenar los huecos que quedan luego de que las personas reporteras recogen testimonios, revisan documentos y recorren los lugares. Me gusta incluso cuando se oponen al dato y ponen su experiencia o su mirada como evidencia irrefutable.


***

El acoso continúa

Santiago Gustavo Basabe Serrano, politólogo, profesor de la Universidad San Francisco de Quito, analista político y director de 'Pescadito Editoriales'.

Santiago Basabe, https://www.primicias.ec/. A pesar de los intentos fallidos de defensa desde las fuentes oficiales o de las lecturas tibias de quienes en el fondo están de acuerdo con lo que sucede en el país, lo cierto es que acá, en el Nuevo Ecuador, el acoso a los periodistas continúa. Ese es el diagnóstico. No importa si antes había más o menos restricciones a los medios de comunicación y a quienes ejercen ese oficio. Ese no es el punto. Tampoco importa tanto si las formas que se utilizaban para acallar antes eran similares o distintas. No es el momento de las comparaciones. Ya habrá espacio para ello. Lo de fondo ahora es reiterar que las presiones siguen presentes y que no se las observa en situaciones aisladas, sino que, por el contrario, hay un patrón de conducta que busca silenciar a los más visibles pues de esa forma generar un "efecto derrame" hacia el resto.


***