Donald Trump y Kristen Welker.
Perfil. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, interrumpió de manera abrupta y abandonó una entrevista exclusiva con la periodista Kristen Welker, conductora del emblemático programa Meet the Press de la cadena NBC. El mandatario se enfureció luego de que la cronista le solicitara reiteradamente evidencias concretas para respaldar sus denuncias sobre un presunto fraude electoral en las elecciones presidenciales de 2020 y en las recientes primarias de los estados de Wisconsin y California. Visiblemente molesto, el líder republicano arremetió contra Welker llamándola "corrupta", "estúpida" y "mentirosa", antes de quitarse el micrófono y retirarse del lugar bajo la consigna de que "un país nunca puede ser grande con una prensa deshonesta".
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El País. El reciente episodio en el que Donald Trump interrumpió una entrevista tras ser cuestionado por la periodista pone en evidencia un problema cada vez más preocupante: la descalificación sistemática del periodismo cuando cumple su función esencial. Preguntar, contrastar y exigir pruebas no es una provocación sino el núcleo del trabajo periodístico en toda democracia. Cuando un dirigente opta por acusar a la prensa de parcialidad en lugar de responder, no solo evita la rendición de cuentas; también socava la confianza en uno de los pilares fundamentales de la vida pública. Una sociedad sin prensa libre no es más fuerte sino más vulnerable frente a la desinformación y el abuso de poder.
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