martes, 20 de febrero de 2024

Seis provincias de la Costa son las más afectadas por intensas lluvias

Las calles de Chone, en Manabí, quedaron cubiertas por las inundaciones, el 20 de febrero de 2024. - Foto: Cortesía.

Primicias. Guayas, Los Ríos, Manabí, Esmeraldas, Santa Elena y El Oro son las provincias más afectadas por las intensas lluvias asociadas con el Fenómeno del Niño en Ecuador, según un balance difundido por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos el 20 de febrero de 2024. El organismo señala que desde el 29 de enero de 2024 a esta fecha se han registrado 504 eventos peligrosos en 23 provincias, afectando a 116 cantones. Más de la mitad corresponden a inundaciones (62,50%), y lo demás a deslizamientos, socavones, vendavales, entre otros. En este lapso, en Guayas y Manabí han ocurrido 29 desbordamientos de ríos o quebradas, en cada una, 23 en Esmeraldas y 6 en El Oro. Entre los cantones más afectados están Baba, Milagro y Playas.


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Chone






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Empiezan las consecuencias por la presencia de lluvias en Manabí. Foto: Secretaría de Gestión de Riesgos.

El Telégrafo. Producto de las lluvias registradas en la provincia de Manabí, este lunes 19 de febrero de 2024, el Servicio Integrado de Seguridad ECU 911 informó que atendió varias alertas que ingresaron a través de la línea única para emergencias.

Por ejemplo, la entidad informó que, a las 11:59, se alertó sobre una inundación por el desbordamiento del estero Colorado en la comunidad La Mocara del cantón Jama, que ocasionó afectaciones en diversas viviendas y el colapso de una estructura mixta. Producto de este mismo hecho, se registraron afectaciones en la vía de acceso al sector, por lo que al momento se encuentra inhabilitada al tránsito vehicular.

Adicional, se dio a conocer desde la sala operativa que se coordinó el despliegue de personal y unidades de Policía Nacional (PN), Cuerpo de Bomberos de Jama (CBJ), Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR) y otras entidades de socorro.
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Se despliegan acciones de respuesta en Chone ante eventos peligrosos reportados por las lluvias.

Secretaría de Gestión de Riesgos. Ante el desbordamiento de los ríos Garrapata, Mosquito y Chone, en el cantón Chone, provincia de Manabí, las entidades del Sistema Nacional Descentralizado de Gestión de Riesgos, bajo la coordinación de la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR), activaron sus planes de respuesta para la atención a la población afectada.

En la zona, el personal de la Coordinación Zonal 4 de la SGR coordinó con la Unidad de Gestión de Riesgos del Gobierno Autónomo Descentralizado (GAD) cantonal, la Prefectura y el Cuerpo de Bomberos local los trabajos de limpieza.

De manera paralela, se activó el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) de Chone, para gestionar, articular y poner a disposición los recursos necesarios para cubrir las demandas humanitarias y los servicios que podrían verse afectados.

Río Garrapata.


El Universo. Las lluvias siguen causando estragos en Manabí. La tarde del lunes 19 de febrero empezó a llover nuevamente y cantones como Pedernales, Santa Ana, Chone y Flavio Alfaro se inundaron. Al menos 120 viviendas han sido afectadas, según reportes del ECU911. En Pedernales se reportaron al menos diez viviendas inundadas en el sector Coaque. Personal y unidades del Cuerpo de Bomberos de Pedernales y Policía Nacional llegaron al lugar.

Río Chone.

Chone.

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Cantón Flavio Alfaro 

La Unidad Educativa Pedro Antonio Vega, de la comuna Belén del cantón Flavio Alfaro, completamente bajo el agua. Solo se observa el techo de la institución debido a la fuerte inundación del río Quinindé.

La Delicias amaneció bajo agua.

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Necrológicas del periodismo: el valor se le supone

Los periodistas arriesgan su vida para contar lo que pasa.

https://letraslibres.com/. El valor, al periodista, se le supone, como a los soldados en el ejército. Esa valentía es motivo de heroísmo y de admiración cuando se ejerce lejos, en tierras exóticas contra déspotas corruptos y dictadores genocidas. O bajo los bombardeos en Ucrania o en Siria, para documentar y erradicar crímenes contra la humanidad. Incluso filmar cocodrilos comiendo ñus en el río Mara en Kenia exige agallas y un buen zoom. El periodista recibirá el respeto de sus colegas, galardones y homenajes, dará charlas en público e incluso ligará más al regresar a casa, sobre todo si es chico. Pero seamos francos, la ratio de periodistas occidentales muertos cubriendo conflictos armados es similar a la comparativa entre accidentes de avión y accidentes de tráfico. Es más, cubrir una guerra puede ser intenso, emocionante, adrenalínico. Se empieza practicando en correfocs o en los Sanfermines, y de ahí el salto a riesgos más temerarios solo depende del nivel de adicción, del narcisismo, de tu presupuesto para pagarte el subidón o de las ganas que tenga algún medio de costearte el Dragon Khan. Es más, te puedes inventar mil batallas y enaltecer tu supuesta valentía. Nadie va a comprobarlo. Los mejores suelen ser discretos, diligentes y aguantan bien la carga acumulativa del trauma.


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