viernes, 4 de septiembre de 2026

Universidad de La Habana busca alumnos de otras carreras para Periodismo

Jasé Raúl Gallego sostuvo que la carrera de Periodismo perdió atractivo por la emigración, los bajos salarios, la censura y las discrepancias políticas. (Imagen Ilustrativa Infobae)-

Infobae. La Universidad de La Habana abrió una convocatoria extraordinaria para estudiantes de otras carreras que quieran trasladarse a Periodismo en el curso 2026-2027. La iniciativa, difundida el 2 de septiembre por la Facultad de Comunicación, expone las dificultades para cubrir la demanda de profesionales en los medios alineados al régimen cubano, según el análisis del periodista independiente José Raúl Gallego. El llamado está dirigido a alumnos universitarios “interesados en trasladarse a los estudios de Periodismo”. Los aspirantes deberán rendir un examen de aptitud los días 11 y 12 de septiembre.


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Periodismo en riesgo


https://elmercurio.com.ec/. Un periodismo libre, independiente de agendas políticas y ajeno a presiones es indispensable para una democracia solvente y vibrante. Ecuador atraviesa un escenario preocupante para la libertad de expresión y para la confianza en las instituciones democráticas. Cuando voces periodísticas dejan de participar en la conversación pública como consecuencia de amenazas, hostigamiento o presiones, no solo se afecta el ejercicio profesional, se debilita uno de los principales mecanismos de control y escrutinio del poder.

La decisión de la periodista Gisella Bayona de apartarse del ejercicio del periodismo no debería interpretarse únicamente como un episodio personal. Su caso obliga a observar con atención al contexto ecuatoriano en el que la confrontación política se traslada a las plataformas digitales, donde la descalificación, la manipulación de contenidos y el señalamiento público se han convertido en formas de presión. La situación adquiere mayor gravedad cuando esas acciones alcanzan el ámbito familiar. En una democracia, ninguna persona debería verse obligada a escoger entre ejercer libremente su profesión y preservar la tranquilidad de su entorno más cercano.

Fiscalizar y cuestionar al poder es una función inherente al periodismo de calidad. No significa sostener una agenda de oposición, sino ofrecer información suficiente, contrastada y plural para que la ciudadanía construya sus propias conclusiones. Las voces críticas son parte indispensable de esa pluralidad. Por ello, cada periodista que deja de investigar, preguntar o expresar sus hallazgos por temor a represalias representa una pérdida para el debate público. Defender su derecho a hacerlo es defender la democracia.


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