miércoles, 29 de octubre de 2025

Murió Fabio Castillo, periodista investigativo que destapó pruebas del narcotráfico en Colombia

Murió el periodista Fabio Castillo. (Foto: El Espectador).

Semana. El mundo del periodismo colombiano está de luto luego de que se diera a conocer el fallecimiento del escritor, investigador y periodista Fabio Castillo el pasado martes 28 de octubre del presente año. Castillo, desde el año 1979, perteneció a El Espectador, teniendo ya un Premio Simón Bolívar de periodismo en su hoja de vida y allí logró comenzar, crear y consolidar su carrera como reportero judicial, teniendo cercanía con Guillermo Cano. Junto a todo el equipo de investigación de este reconocido diario, llegó a descubrir pruebas claves acerca de los antecedentes criminales de Pablo Escobar Gaviria y esto lo llevó a denunciar operaciones de carteles como el de Cali.


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Infobea. Hay luto en el periodismo colombiano, después de que se confirmara la muerte de Fabio Castillo en la tarde del martes 28 de octubre, lo que pone fin a una era de investigaciones contra los grandes capos del país. Castillo inició su carrera en el periódico El Nuevo Siglo, donde se inclinó por el periodismo judicial y obtuvo un premio Simón Bolívar a los 20 años. Esta temprana distinción lo acercó a Guillermo Cano, director de El Espectador, quien lo invitó a formar parte del diario en septiembre de 1979.

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martes, 28 de octubre de 2025

Wilo Prado, el periodista cuencano que conquista TikTok con las noticias

 
Wilo Prado, es conocido por crear cápsulas noticiosas en TikTok. Estudió una maestría en Comunicación Estratégica Digital y Audiovisual. Foto Vanessa Tapia). 

Vanessa Tapia, Expreso. Hay quienes logran conectar con las audiencias más allá de una pantalla tradicional, y Wilo Prado es uno de ellos. Con más de 1,5 millones de seguidores en redes sociales, el periodista cuencano se ha consolidado como uno de los comunicadores y creadores de contenido más conocidos del Ecuador.

Su presencia es multiplataforma y en cada espacio comparte información con un estilo fresco e informativo que lo ha llevado a convertirse en un referente dentro y fuera del mundo digital.

Extrovertido, alegre y con un carisma que traspasa los formatos, Wilo (quien no revela su edad, sino que dice tener “treinta y siempre”) ha construido un camino propio en su carrera, sin etiquetas ni moldes.

Periodista por accidente

Su entrada al periodismo no fue un plan premeditado. De hecho, su sueño era otro: estudiar arquitectura.

Sin embargo, un comentario casual cambió el rumbo por completo. “Fue gracias a un guardia de seguridad en la universidad, porque cuando le pregunté información sobre la carrera de arquitectura, él se dio la vuelta y me dijo: ‘Usted tiene voz para ser periodista, debería seguir esa carrera’”, recuerda entre risas.

Aquel comentario, aparentemente casual, fue suficiente para que reconsidere sus planes y así decidió inscribirse en la carrera de Comunicación en la Universidad Católica de Cuenca. “Nunca lo hice con la intención de ser famoso o conocido”, afirma.

Ya en su primer año de estudio, cuando tenía 17, empezó a escribir su historia frente a las cámaras. Apenas tres meses después de haber ingresado a la carrera, se presentó a un casting para el canal universitario TeleCuenca y obtuvo el puesto. “Competía con 25 aspirantes y, contra todo pronóstico, fui yo quien consiguió el puesto. Por eso digo que soy bendecido".

Sin embargo, sus primeros pininos en la televisión no fueron sencillos. Durante sus primeros meses de trabajo fue despedido por quedarse dormido durante una entrevista, una anécdota que hoy cuenta entre risas. “Yo fui el culpable, porque al inicio no me gustaba hacer periodismo, y luego de que me despidieran, mi abuelita me llevó de las orejas para que volviera a trabajar. Me recontrataron, trabajé en el canal cuatro años y desde ahí nunca más dejé de hacer comunicación. Ahora lo amo”, confiesa.

De reportero al rostro de las noticias

El paso por su primer trabajo marcó el inicio de un camino que pronto lo llevaría a Unsión Televisión, canal en el que es el rostro de las noticias. “Empecé como reportero en el noticiero vespertino, luego pasé al espacio matutino y más adelante asumí el rol de director de noticias. Un día el destino hizo que, ante la ausencia del presentador titular, fuera yo quien saliera al aire a conducir el noticiero. Desde entonces no he dejado ese rol”.

Hoy, luego de doce años al frente, Wilo es uno de los rostros más queridos en Cuenca, pero también un periodista que tiene claro que su trabajo va mucho más allá de la pantalla. “Un periodista no es la noticia; la noticia tiene que ser lo que pasa. Yo lucho todos los días para que la gente no se centre en mí”, comenta.

Por eso evita tomar bandos o influir en la opinión pública desde sus propios criterios. “No puedo alinear a la gente con mis opiniones. Estamos para brindar toda la información posible, abrir debate y permitir que las personas tomen sus propias decisiones”, reflexiona Prado.

"Me apagaban el ‘prompter’"

Aunque en la pantalla todo luzca perfecto, el comunicador cuenta que su camino ha estado lleno de tropiezos, críticas y pruebas constantes que han forjado su carácter. “A mí me han hecho la imposible en medios. Me han dicho desde feo hasta poco profesional. Me apagaban el ‘prompter’ para que me equivocara en vivo y luego iban a decirle al gerente: ‘Él no sirve’”, recuerda.

Con el tiempo, entendió que la televisión no es solo luces y cámaras: también hay ego, envidia y ambientes competitivos que pueden minar la autoestima. “Si eres periodista, definitivamente tienes que estar bien psicológicamente y emocionalmente porque, si no, simplemente no puedes comunicar”, reflexiona. Y aunque en más de una ocasión se preguntó ‘¿por qué a mí?’, hoy reconoce que todo aquello que vivió en sus inicios fue una verdadera escuela que lo fortaleció.

Resalta que detrás de él, hay una historia que comenzó sin contactos, sin apellidos conocidos y sin la suerte que muchos creen que tuvo. “Mucha gente dice: ‘Es que tú lo que tienes es suerte, estás en medios de comunicación hace tanto tiempo, ¿quién te ayudó a llegar allá?’. Pero no es cierto. Mi apellido ni siquiera es muy conocido en Cuenca. Nunca he tenido padrinos ni nada de eso”, resalta.

Más allá de la fama en redes

Actualmente, el alcance de Wilo ya no se limita a la televisión cuencana. Su voz también se escucha y se ve en las plataformas digitales, donde ha construido una comunidad de más de 1,5 millones de seguidores alrededor del mundo. Mientras en Instagram comparte contenido informativo y de su día a día e impulsa el turismo local, en TikTok se ha ganado el reconocimiento del público con cápsulas noticiosas, sin dejar de lado su faceta más relajada: a veces baila y hace ‘lip sync’, dejando ver su lado más informal. En YouTube conduce cada semana su propio pódcast, Wilo Prado Studio, un espacio en el que hace entrevistas y aborda temas variados junto a diferentes invitados.

Pero a pesar del alcance que ha logrado en redes, Wilo tiene claro que su rol no es el de un creador de tendencias ni el de un personaje de entretenimiento. “No me considero influencer y nunca quiero serlo. Yo influyo a la gente a través de redes sociales, sí, pero desde el periodismo”, aclara con firmeza.

Es que para él, el problema está en la falta de preparación y especialización de ciertas personas que hacen lo que sea en busca de fama. “Es distinto cuando hay influencers que tienen una línea clara, que se educan, que estudian, que hacen maestrías y dedican su contenido a un tema específico. Hoy en día la gente hace lo que sea por ser influencer y puede cometer errores fatales”.

El cuidado físico sí importa

Habla con total naturalidad sobre ello y sin tabúes, incluso de su implante capilar, un procedimiento que decidió hacerse sin temor al qué dirán y que hoy comparte abiertamente para que otros hombres también se animen a realizárselo. “Fue una inversión muy buena y los resultados hablan por sí solos”, sostiene.

Confirma que en televisión el cuidado físico es parte del oficio y por eso en su cuidado diario no puede faltar el protector solar y siempre procura llevar un estilo de vestir adecuado para las exigencias del medio. “Hay colores que no puedo usar, como el verde, por el croma, y debo estar siempre peinado, bien vestido y oliendo bien”, comenta.

A esto se suma una rutina constante de alimentación saludable y ejercicio.

Y asegura que el bienestar también se refleja en la pantalla. “Puedes entrenar todos los días, pero si no comes bien, nada funciona. El 90 % está en la alimentación”, dice convencido.

Datos curiosos

Uno de sus sueños es estar en televisión nacional.
No le gustaría vivir en otra ciudad que no sea Cuenca.
A su familia no le agrada que esté en el mundo de la comunicación.

Personal

Estudió una maestría en Comunicación Estratégica Digital y Audiovisual.
En los TikTok Awards UISRAEL 2023, resultó ganador en la categoría Medios de Comunicación Independiente.
Fue reconocido como uno de los 100 periodistas más influyentes de TikTok en Latinoamérica (Global South World).


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lunes, 27 de octubre de 2025

Asesinado en Durango el periodista Miguel Ángel Beltrán, que señaló al narcotráfico en sus últimas publicaciones

 
Miguel Ángel Beltrán en un video compartido en sus redes sociales. (@capodgo7).

Micaela Varela, El País. La ola de violencia que acecha a los periodistas mexicanos se ha cobrado otra víctima. El periodista Miguel Ángel Beltrán ha sido asesinado en Durango, según han confirmado el portal Contexto, en el que trabajaba como colaborador. Su cuerpo, hallado en la carretera Durango-Mazatlán el sábado e identificado por su familia este domingo, estaba envuelto en una manta con un narcomensaje. Beltrán tenía publicaciones en su canal de TikTok y Facebook sobre las actividades de los carteles en Durango. En su último video, hace apenas cinco días, detallaba que la detención de un operador de los Cabrera Sarabia y cómo afectaba a los movimientos de sus rivales, como Los Chapitos y el Cartel Jalisco Nueva Generación, en el tráfico de droga y minería de la zona. “No descartemos que en un tiempo se desate la violencia aún más en el Estado de Durango y en la ciudad particularmente. Ya ven que últimamente se han registrado hechos de sangre que no son casos aislados, es producto de la entrada a la entidad del grupo conformado en alianza de los Chapitos y el Cartel Jalisco Nueva Generación, informaba desde la cámara de su teléfono y señalaba las falsas promesas de seguridad del Gobierno estatal.


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Daniel Alarcón: 'Lo que me molesta del ataque a la libertad de expresión es que tanta gente poderosa se haya rendido'

 
Daniel Alarcón, ecritor y periodista peruano.

José Luis Ávila, El País. El pódcast de crónica periodística Radio Ambulante es quinceañero. A finales del mes pasado, se estrenó la temporada 15 del multipremiado proyecto fundado en 2010, que ha creado un retrato sonoro de lo que significa ser latino y latinoamericano. “Hace dos temporadas, le pedimos a nuestros oyentes que nos mandaran cartas físicas con sus opiniones. Si alguna vez tuve dudas sobre el valor de lo que hacemos, estas se disiparon con las misivas que llegaron de Estados Unidos, toda América Latina, Europa, África, Japón... Cientos de cartas de colegios, universidades, centros de detención en la que los reclusos organizan club de escucha para seguirnos”, celebra Daniel Alarcón (Lima, 48 años), en videollamada con EL PAÍS desde Bogotá.

En estos tres lustros, Radio Ambulante no solo se ha convertido en uno de los pódcast más relevantes de habla hispana, hoy es una empresa de medios con un puñado de proyectos con los que siguen ganando impacto en la conversación sobre la vida de los latinos. Otro de los aspectos que los ha hecho un referente del periodismo independiente, ha sido su capacidad para prevalecer en medio de la crisis de los medios tradicionales. “Nosotros no estaríamos aquí sin los oyentes. En los momentos más difíciles, han sido ellos quienes nos han sostenido con sus donaciones. Carolina Guerrero (periodista colombiana, CEO del proyecto y esposa de Alarcón) siempre dice que nuestro modelo de negocios es resiliencia, creatividad y data. Nunca pretendimos volvernos ricos haciendo esto”, sostiene.

Con seis libros publicados y ganador de la prestigiosa beca MacArthur en 2021, el productor radial se encuentra en medio de un sabático por sus labores como profesor de la escuela de periodismo de la Universidad de Columbia, pero sigue afanado en su oficio de contar historias. “Cuando le digo a cualquier colombiano que me estoy refugiando del caos político estadounidense en su país, se ríen de mí”, dice al inicio de la conversación.

Pregunta. Celebran estos 15 años convertidos en Radio Ambulante Studios. ¿Cómo describiría la evolución que ha vivido el proyecto?

Respuesta. Nos convertimos en una empresa de medios por la conversación que mantenemos con nuestros oyentes. Fueron ellos quienes nos pidieron un show dedicado a las noticias, y de allí nació El hilo. Luego nos demandaron series, historias profundas que no pueden contarse en un solo episodio, y salió Central. Este mes estrenaremos la tercera temporada -llamada La Ruta del Sol- y en marzo del año que viene, la cuarta. Hace pocas semanas, lanzamos The Moment, nuestro primer pódcast en inglés y en video, respondiendo a una realidad y a una oportunidad. Cuando Jorge Ramos dejó Univision, lo llamé y surgió este proyecto, en el que lo acompaña su hija Paola Ramos. Ha terminado siendo un lujo tenerlos a ambos en el equipo, así como a los invitados que han venido al show (como el candidato a alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y la escritora Isabel Allende).

P. ¿Qué ha contado Radio Ambulante sobre la identidad de los latinos a lo largo de estos años?

R. Lo primero sería la diversidad. Somos una comunidad muy compleja, no es una sola. A nuestra audiencia la une una genuina curiosidad por entender el otro. No les perturba la complejidad. Al contrario, les fascina. El año pasado, hicimos una serie con Alana Casanova Burgess y Noticias Telemundo a propósito de las elecciones presidenciales -llamada El Péndulo-, y fuimos testigos de la derechización de la comunidad en lugares como Las Vegas, Carolina del Norte, Florida y Pensilvania. Uno nunca termina de entender una comunidad como esta porque las circunstancias cambian, la política cambia, las leyes cambian. Este es un proyecto en constante investigación sobre lo que somos y vamos siendo.

P. Usted emigró con su familia a Estados Unidos cuando solo tenía tres años. ¿Cómo compararía el país en el que se crio con el que reeligió a Donald Trump?

R. Me siento absolutamente traicionado. El país que me vendieron, cuando nos mudamos a Alabama en 1980, era un país de inmigrantes, de oportunidades, una nación que había superado el legado del odio, o inocentemente pensamos que así había sido. Siempre nos sentimos acogidos. Tuve una infancia y una adolescencia muy bonita y creí que Estados Unidos se estaba abriendo cada vez más hacia el cumplimiento de sus ideales: Todos los hombres son creados por igual (All men are created equal). Ahora siento un dolor profundo, profundísimo, en mis hombros, en el estómago, en todo mi cuerpo. No creo que este país se haya volcado en una dirección, sino que se ha revelado. Esto no es temporal. Estamos en una etapa bien oscura de la que no vamos a salir fácilmente. Podrían ser 10, 20 años, quién sabe. Las instituciones no se reconstruyen tan rápidamente. La metáfora más clara la tienes en los bulldozers demoliendo una ala de la Casa Blanca para construir una pista de baile. Es la metáfora perfecta de lo que está pasando.

P. Los ataques a la libertad de expresión también se han intensificado estos últimos meses.

R. Este es el playbook (libro de acciones) de cualquier líder autoritario. Lo hemos visto desde la Venezuela de Maduro hasta la Hungría de Orbán. Empiezan atacando a las instituciones que pueden hacerle frente, las universidades, las ONG, la sociedad civil, los medios, los intelectuales, los artistas... Lo que más me molesta con el ataque a la libertad de expresión es que tanta gente poderosa, gente importante, medios con recursos, se hayan rendido tan fácilmente. Son los inmigrantes jóvenes, los estudiantes, la gente que tiene todo para perder, la que está enfrentando al poder con valentía y coraje.

P. Radio Ambulante se transmitió durante años en NPR, la radio pública estadounidense (ahora tienen un contrato de distribución con iHeartMedia). ¿Qué opinión tiene de los recortes de fondos federales a la corporación de medios públicos?

R. Por mis valores periodísticos, por el respeto y cariño que le tengo al sistema de la radio pública en Estados Unidos, por el valiente trabajo de tantos amigos periodistas; considero una tragedia, una crueldad y una miopía lo que están haciendo con ellos. Una democracia requiere de buen periodismo y si están atacando tanto a los periodistas, ¿será que no creen en la democracia?

P. En medio de este contexto, ¿Radio Ambulante le dará más espacio a la denuncia?

R. No importa si el oyente es de izquierda o derecha, no somos ambivalentes ante la el valor de la democracia, de la dignidad humana, la crueldad como política de Estado... Vamos a seguir contando las historias que revelan esas transgresiones que vemos todos los días, pero nuestra intención es contar toda la gama de historias que existen. No habrá solo denuncia, pero tampoco seremos neutrales. No creo que haya un ser humano sensato que pueda serlo en un momento como este.

P. Radio Ambulante ha mantenido vivo el pódcast narrativo a pesar del auge del pódcast conversacional y de video. ¿Hacia dónde se dirige el formato?

R. La crónica de no ficción en audio se parece mucho a la experiencia de leer una novela. El escritor narra y tú te inventas la película en la cabeza para poder seguir una historia llena de giros y vueltas con el fin de que quedes enganchado. Esto, sin duda, tiene un valor y un impacto, aunque no tengamos cientos de millones de oyentes. Lo que importa es contar estas historias, crear este registro de lo que significa vivir en Latinoamérica o ser latino en Estados Unidos hoy en día, con sus luces y sombras. Y ser sostenibles. Pero hemos tenido que adaptarnos. Si la audiencia pide video, hemos tratado de responder a eso con proyectos que mantengan nuestra misión.

P. ¿Qué trae la temporada 15 de Radio Ambulante?

R. Habrá historias de aventura, historias bizarras, historias políticas, y una gran historia de amor carcelaria. No todas las historias son tragedias, hay muchas chistosas. Seguimos viajando por el continente con la mirada que nos ha hecho únicos.

domingo, 26 de octubre de 2025

El periodismo, en crisis severa... ¿terminal?

Sundar Pichai, durante la presentación de Gemini, la IA de Google.

https://www.hispanidad.com/. Hablo con uno de los primero espadas del IBEX y le comento la crisis, -algunos dicen que terminal y a lo mejor no son exagerados- del periodismo, por mor de Google, el verdugo y del instrumento lamentable anti-periodístico en el que se ha convertido Google en particular y la inteligencia artificial, en general. Bueno, Google, además de dos cuestiones políticas que están terminado con el periodismo libre: los delitos de odio, el mejor instrumento de censura que haya inventado la humanidad y la deriva de las fuerzas progresistas, de izquierda y de derecha, que consideran a los periodistas como una lamentable e imperiosa necesidad que hay que soportar en una democracia. Vuelvo a los poderosos; los políticos están deseando que la prensa desaparezca, o al menos convertirla en correa de transmisión propia. Ojo, que aún temen a las redes sociales, al periodismo ciudadano, que consideran aún más incontrolable.

Sundar Pichai.


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sábado, 25 de octubre de 2025

¡Baja esa arma!



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Una reivindicación del periodismo cuando más falta nos hace

 
Borja Echevarría, periodista español.

Borja Echevarría, El País. Periodistas en tiempos de oscuridad es un libro importante. Enterrados en nuestro día a día, corriendo detrás de cada noticia en un bucle permanente, los profesionales de la información apenas dedicamos tiempo y cabeza a explicar la relevancia de nuestro trabajo. La damos por sabida, craso error en los tiempos que nos han tocado vivir. En el mejor de los casos, dialogamos entre nosotros en endogámicas conferencias por todo el mundo, una labor a todas luces insuficiente. El libro del periodista Fernando Belzunce viene a cumplir esa misión, y lo hace con tanta ambición como humildad a través de personajes relevantes de la industria de los medios. Ambición por la selección internacional de los protagonistas del libro, llámense Martin Baron, María Ressa, Sergio Ramírez o Svetlana Alexiévich; humildad por la estructura escogida por el autor, que se ausenta de la narración para dar voz directamente a decenas de periodistas, desde reporteros, corresponsales de guerra o responsables de redacción, a ejecutivos, pioneros y analistas del sector. Belzunce ya ha hecho previamente el trabajo más meritorio: entrevistar a un selecto grupo de profesionales y juntarlos en una obra que mira al pasado, al presente y al futuro.

Este libro llega en un momento crítico para las democracias y para el rol que juega la prensa en el engranaje de unas sociedades libres y plurales. Las incertidumbres que se ciernen sobre el mundo también lo hacen sobre el periodismo, en este caso desde hace más de dos décadas. Si ahora le sumamos la irrupción de la inteligencia artificial, la acelerada diseminación de informaciones falsas en un entorno de expansión de autarquías y aspirantes a dictadores, y los cambios estratégicos en las plataformas tecnológicas, está claro que la tormenta no va a amainar.

Sería deseable que el libro cayera en manos de ciudadanos ajenos a las interioridades del oficio, que pudieran empaparse de lo que nos mueve, del sentido de misión que nos impregna a la mayoría a pesar de que determinados intereses traten de colocarnos en oscuros rincones. No dudo de que así será si, ojalá, el libro llega a los lectores fuera de los circuitos periodísticos. Unas pocas páginas serán suficientes para caer atrapados por relatos fascinantes en primera persona: ahí está la pasión que llevó a la afgana Wahida Faizi a convertirse en periodista, el compromiso de Mónica González en Chile con la profesión a pesar de algunas historias de terror, la persistencia en el oficio de Mónica García Prieto o el análisis siempre certero de Iñaki Gabilondo.

Periodistas en tiempos de oscuridad quizá no sea el título más optimista. Y, sin embargo, la lectura completa del libro de Belzunce deja un buen sabor de boca. Realista, sí, pero también inspirador. Conviene también que los propios periodistas lo leamos. Recomendable para quien haya perdido la fe en la valía de nuestro trabajo, o para refrescar las razones que nos condujeron al oficio. El autor ha hecho lo más importante que puede hacer un buen periodista: escuchar. Escuchar mucho y a gente variada, y convertir posteriormente esos relatos en grandes historias, tan interesantes como útiles.

Fernando Belzunce, un ejecutivo que ha construido parte de su carrera enfocado a impulsar la transformación de los medios -en su caso dentro del grupo editorial Vocento-, hace con este libro una gran reivindicación de las esencias del periodismo: muchas cosas han cambiado, pero los valores persisten sin que eso suponga negar la necesidad permanente de cambio. Podemos sostener que nosotros mismos nos hemos empequeñecido, fruto de las sucesivas crisis y de quienes han aprovechado esta debilidad para atizarnos. El periodismo es mucho más importante de lo que hemos terminado creyendo, y lo reivindica el autor en su propia introducción: “Hay grandes dosis de autocrítica [en el libro] y propuestas para mejorar este oficio, que a menudo pasa por volver a poner en primera línea su esencia, a veces ensombrecida por el aluvión tecnológico. La autocrítica, la innovación y la responsabilidad son los pilares fundamentales en esta búsqueda de una prensa más ética, transparente y cercana a la sociedad”, afirma Belzunce. Es probable que el periodismo, si no puede cambiar este mundo convulso, sí pueda contribuir decisivamente a discernirlo. Así lo dice la periodista vasca Lourdes Pérez en su capítulo, y lo sostienen, de muy distintas maneras, más de 100 voces a lo largo del libro.


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