sábado, 31 de octubre de 2015

Reportero de guerra


“Yo llegué al principio, cuando todavía era un festín. Lo vi transformarse en guerra, vi el desenlace y he vuelto ahora para ver la catástrofe que queda”. Esta frase no solo resume un momento de la vida del periodista estadounidense Jon Anderson Lee, sino que representa una dinámica imprescindible para él, después de años de cubrir guerras.

En una entrevista para el portal Reforma de México, confesó sentir la necesidad de estar y ser testigo de los conflictos. Después de presenciar toda clase de enfrentamientos, Anderson Lee esboza la causa de las sangrientas contiendas: “Básicamente, se producen por la misma cosa: la suplantación de la política por la violencia”.

Su conjetura no es algo apresurado. Es resultado de estar en el lugar de los desastres -no importa si en América Latina, Medio Oriente o África- y de entrevistar a líderes como Saddam Hussein o Augusto Pinochet.

Su último libro se titula ‘Crónicas de un país que ya no existe: Libia, de Gadafi al colapso’. En un diálogo con el escritor Julio Trujillo, expuso que el estado islámico, al que pertenecen Libia, Túnez y Egipto, ha practicado una filosofía de exterminio comparable con la del nazismo. Estos hechos que pasarán a la historia están contados desde personajes como el vendedor de legumbres tunecino que protestó por el autoritarismo del gobierno.

El periodismo de investigación descifra las implicaciones de las guerras y se acerca de forma distinta a esta realidad compleja. Jon Anderson Lee, especializado en este campo, es un convencido de que el oficio no está en crisis. Una muestra de ello es que siguen apareciendo revistas y que existe un apogeo de medios electrónicos o de las redes sociales. La clave está en enganchar al público y crear espacios para un periodismo de profundidad...

Roque Rivas Zambrano
roque@lahora.com.ec
salvataje@yahoo.com

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viernes, 30 de octubre de 2015

La RAE modificará la definición de "periodista" en el Diccionario

Madrid, EFE.- La Real Academia Española ha comenzado el proceso para modificar la definición de "periodista" en el "Diccionario de la lengua española", aunque aún es pronto para saber los términos exactos de la nueva redacción que se le dará, dado que antes hay que seguir una serie de pasos.

De momento, según le ha dicho hoy a Efe el director de la Academia, Darío Villanueva, la Comisión Delegada del Diccionario estudió ayer la propuesta enviada al respecto por Ramón Salaverría Aliaga, profesor de la Universidad de Navarra, y acordó una nueva redacción del término "periodista", que no se hace pública porque puede experimentar cambios.

Salaverría se puso en contacto con la RAE dado que, en su opinión, las dos acepciones de "periodista" que figuran en la 23.ª edición del Diccionario están "obsoletas" y son "imprecisas".

En la primera de ellas se define esta palabra como "persona legalmente autorizada para ejercer el periodismo", y en la segunda como "persona profesionalmente dedicada en un periódico o en un medio audiovisual a tareas literarias o gráficas de información o de creación de opinión".

Según Salaverría, la definición se ha quedado "obsoleta" porque, "en los países democráticos el ejercicio profesional del periodismo no está sujeto a ninguna autorización legal".

La definición actual de "periodista", prosigue el profesor navarro, "puede ser aplicada únicamente a los que trabajan en países con gobiernos autoritarios y sin libertad de prensa. Creo, en consecuencia, que mantener la primera acepción resulta, además de anacrónico, improcedente".

En cuanto a la segunda acepción, Salaverría sugiere que también se revise, "puesto que no ampara todas las modalidades de periodistas existentes", y "deja fuera tanto a quienes lo ejercen en medios de internet como a los periodistas 'free lance' que lo practican de manera autónoma".

En su respuesta, la Academia se limita a decirle que han estudiado su petición y que "en la próxima edición del DRAE podrá ver reflejada la nueva redacción" acordada por la Comisión Delegada.

La citada comisión estudió ayer esta propuesta y, "efectivamente", vio que las sugerencias de Salaverría "eran muy dignas de tener en cuenta", comentó Darío Villanueva.

Han dado, pues, "un primer paso", pero a partir de ahora la Academia seguirá el proceso habitual en estos casos.

La redacción provisional de "periodista", acordada por la Comisión Delegada, tendrá que pasar por el Instituto de Lexicografía de la RAE para estudiar la documentación existente acerca de esa palabra, luego irá también al Pleno académico antes de ser enviada la propuesta a todas las Academias americanas.

"Hay que ver si los cambios que se proponen son aceptables o no en América", donde "está muy extendida la profesión de periodista", agregó Villanueva .

Superados esos trámites, se redactaría la definición final de la citada palabra y se incorporaría a la edición digital del Diccionario cuando la RAE lo estime oportuno.

Cada vez que llega una propuesta de ese tipo a la RAE, la Academia estudia también todas las palabras y acepciones conexas, porque el Diccionario "tiene que ser coherente", afirmó el director.

Solo 18 de 65 países tiene libertad en Internet

Clases de Periodismo.- El último informe de Freedom House revela que solo 18 de 65 países evaluados tiene libertad en Internet. Este reporte analiza las políticas entre el 1 de junio del 2014 y el 31 de mayo del 2015.

En tanto, 28 países son “parcialmente libres”. La clasificación evalúa obstáculos de acceso a la red, así como los límites impuestos a los contenidos, y los derechos de usuarios.

Entre los países “más libres” están Islandia, Estonia, Canadá, Alemania, Australia, EEUU, Japón, Francia y Georgia. Por el otro lado, Pakistán, Arabia Saudí, Vietnam, Cuba, Etiopía, Irán, Siria, China y otros son los “menos libres”.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Jon Lee Anderson presentará su nuevo libro: "Crónicas de un país que ya no existe: Libia, de Gadafi al colapso".


Después de ser testigo de diversos conflictos armados afirma en entrevista que todos se originan por lo mismo: la suplantación de la política por la violencia.

Alondra Flores, Señales-Reforma, México.- No es que Jon Lee Anderson sea adicto a vivir las guerras. Siento que me toca cumplir con un deber, hacer acto de presencia, habla en entrevista el escritor y corresponsal de The New Yorker.

A veces siento la necesidad de estar y ser testigo. No en todas las guerras. Antes tenía un afán de ir a todo tipo de conflictos. Ahora creo que he visto de toda clase y entiendo que básicamente se producen por la misma cosa: la suplantación de la política por la violencia. Es muy trágico, opina el periodista, desde la experiencia que traspasa la medianía de los 50 años de edad.

Exponente de extensos retratos de lugares en desastre, ya sea en América Latina, Medio Oriente o África, al igual que de líderes como Saddam Hussein, Augusto Pinochet o Ernesto Che Guevara, etiquetado con frecuencia como el heredero de Kapuscinski (no sin cierta reticencia de Lee Anderson), ha construido un legado del periodismo de largo aliento, de ese que ocupa numerosas páginas fundamentadas en meses de investigación en el lugar del conflicto.

Tenemos que buscar nuevos medios y métodos de sobrevivir, de seguir haciendo buen periodismo. Tenemos que encontrar las formas de enganchar con el público y convencerlo de que somos necesarios, que sin nosotros difícilmente sabrán la verdad de las cosas.

No ve al periodismo en crisis

Sobre este quehacer considera que no está en crisis, pues cada día nacen revistas que dan este espacio y con un público minoritario en cada país. A la vez, vemos una implosión de los medios tradicionales y su suplantación por Twitter o cosas muy rápidas. Entonces, existe una necesidad palpable en la creación de medios dedicados al periodismo de mayor profundidad. Tengo una esperanza.

El autor llega a México con un nuevo libro recién traducido al español, impreso antes que en su idioma original y a punto de distribuirse en librerías: Crónicas de un país que ya no existe: Libia, de Gadafi al colapso (Sexto Piso) nace de la turbulencia en aquel continente donde se desató una oleada de sueños de revolución contra las dictaduras en Túnez, Egipto, Yemen y Libia. Luego, la guerra civil en Siria. No es una denuncia. Es una crónica de la destrucción de un país, dice el autor estadunidense.

¿Por qué un mexicano ha de interesarse en Libia?, pregunta sobre este libro que captura un territorio tan lejano como el Medio Oriente. Es la historia de la destrucción de un país, de un episodio contemporáneo que todavía no tiene un desenlace final.

Lunes 10 de agosto de 2015. Así data Jon Lee Anderson la primera página de una crónica que inició en Bengasi, a finales de febrero de 2011: Reinaba un clima de eufórica locura. De viva voz, Lee Anderson cuenta: Yo llegué al principio, cuando todavía era un festín. Lo vi transformarse en guerra, vi el desenlace y he vuelto ahora para ver la catástrofe que queda. Son mis crónicas, más los blogs que escribí casi como forma de diario, son como parte de guerra.

Sobre el Che, violencia y narco

La entrevista ocurre entre el bullicio del Centro Histórico, en medio de una extenuante agenda por su participación en el Hay Festival Ciudad de México. La versión ilustrada de su biografía del Che, el periodista desde el conflicto, las adicciones, violencia y el narco fueron los temas de las charlas que ofreció durante tres días el fin de semana pasado.

El jet lag tras un viaje intercontinental es notorio en el recién llegado de Londres. La mirada suave y la voz pausada durante la conversación de vestíbulo de hotel contrasta con las conferencias que ofrece ante jóvenes periodistas para hablar sobre el oficio de narrar lo que ocurre en el mundo, como ha hecho durante décadas en la revista The New Yorker y en sus colaboraciones con la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, creada por iniciativa de Gabriel García Márquez.

Volví a Libia porque sentí el deber, pero la verdad es que no me salía de las vísceras. En los cuatro años pasados he perdido muchísimos amigos de forma muy cruel. Me ha afectado. A ellos está dedicado este libro que presentará hoy en la Feria Internacional del Libro (FIL) Oaxaca.

Cuenta que Cuba ha sido como un salvavidas. La isla caribeña ha sido otra de sus pasiones, y desde diciembre pasado me ha permitido a volver a enfocarme en un tema que no tiene que ver con la violencia. Revela que prepara un perfil sobre Fidel Castro, la revolución cubana y qué va a pasar con ella. Tal vez sea su próximo libro.

martes, 27 de octubre de 2015

Google acelera las noticias en dispositivos móviles

Google ha lanzado en coalición con más de una treintena de grandes medios internacionales el sistema AMP (Accelerated Mobile Pages), un código abierto de noticias que aporta mayor rapidez al acceso de los contenidos y mejora la experiencia del usuario de dispositivos móviles en un momento en que los usuarios acceden a las noticias mayoritariamente a través de los nuevos soportes.

lunes, 26 de octubre de 2015

Un presentador de televisión acosa a su compañera en vivo en México

Una conductora abandona en directo un programa en Ciudad Juárez después de sufrir los abusos de su pareja televisiva.

Priscila Navarrete, México. El País de España.- “Mira, a la otra ya no le gustó”. Esa frase atinó a decir Enrique Tovar después de que su compañera de programa, Tania Reza, se quejara por haberle tocado un seno en plena transmisión en vivo en su show de Televisa en Ciudad Juárez.

En todo el video, de poco más de tres minutos, se ve a Tovar acosando a su compañera. Al inicio, hace comentarios sobre sus senos y le intenta alzar el vestido. Reza, incómoda, intenta pararlo. Tovar le dice: “Poquito, mijita, tú tranquila”.

La conductora intenta seguir con la transmisión a pesar de que su compañero sigue insistiendo en tocarla. Hasta que no puede más. Después, Tovar pide al camarógrafo acercarse para hacer una toma del collar de Reza. Entonces, el conductor toca un seno a la mujer, que responde golpeándolo: “Ya, no seas idiota Enrique”. 

“Si te hubiera agarrado, te hubiera hecho algo así”, dice Tovar y vuelve a tocarla. La conductora explota y se quita el micrófono: “No, yo no puedo trabajar así”. “Una disculpa, mi gente, creo que mi compañera anda un poquito hormonal”, trata de justificar Tovar ante el enojo de Reza, que sale furiosa del plató. 

México es un país con un grave problema de violencia de género. En los 90 la ola de feminicidios convirtió a Ciudad Juárez en un foco rojo mundial. La violencia machista se ha extendido a otras zonas del país, como el Estado de México, limítrofe con la capital y en donde han sido asesinadas 2.318 mujeres en nueve años, según el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio.



Una conductora abandona en directo un programa por los abusos de su pareja televisiva

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La presentadora mexicana fue despedida junto con Enrique Tovar luego de que las imágenes en las que este la acosa se hicieran virales.

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La televisora mexicana pide a la presentadora su testimonio para determinar si el acoso del que fue víctima fue real o actuado.

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Cualquiera de las versiones del abuso contra una presentadora de Televisa es indignante.

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La televisora ha decidido reintegrar a Tania Reza y Enrique Tovar con la condición de que difundan mensajes sobre discriminación.

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domingo, 25 de octubre de 2015

Entrevista: 'Vamos a cambiar el periodismo si nos atrevemos a innovar', dice Cristian Alarcón

Cristian Alarcón Casanova, periodista y cronista chileno. 

Puro Periodismo

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Cristian Alarcón: ‘Tenemos que hacer periodismo para mutantes’
Cristian Alarcón es director de dos de los proyectos de periodismo en profundidad y narrativo más relevantes de los últimos 6 años en Argentina. En su paso por Mesa de Diálogo habló de su carrera como periodista y escritor y del impacto del narcotráfico en los territorios.

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'Poliamor, la nueva aventura periodística de Cristian Alarcón
Río Negro.- El creador de la digital revista Anfibia vuelve al papel para un libro que reúne quince autores en una trama que va de la poesía y el ensayo a la crónica y el cómic.

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Cristian Alarcón: ‘Hago periodismo para las feministas…’
Noticias. La risa de los Alarcón es potente. No todos tienen el mismo tono de voz y mucho menos la misma personalidad, pero si las carcajadas se ordenaran como libros en una biblioteca seguro que las de esta familia estarían ubicadas en el mismo estante. La risotada de ellos es larga, a boca abierta, desinhibida y se sobrepone a lo que sea que esté pasando. El resto del cuerpo también participa: los ojos se mueven buscando cómplices y el torso gira a la par para acompañar ese rastreo casi detectivesco. En una larga mesa, sobre el patio de una casona oculta en las afueras de Pinamar, los Alarcón ponen en práctica esa gran destreza que comparten y se reparten cariño, un delicioso asado y vino blanco, bebida que para el periodista confirma que en esa noche y en las que vendrán todavía habrá sangre de exiliado chileno en sus venas.

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